Viaje a Islas Malvinas ~ Tati Meckievi

21 de enero de 2011

Viaje a Islas Malvinas

En la semana me reuní con Gustavo Beica, amigo, excombatiente.
Compartimos un café porque si bien siempre quise conocer nuestras Islas Malvinas, no es menos cierto que a partir de la guerra, representan otras cosas y quien fue llevado a ellas, como Gustavo, me ayudaría a sentir su paisaje desde otro lado.

Quería que me contase por donde habían caminado, en que lugar los encontró el combate, por que lugar fueron atacados. Seguramente esa información me permitirá ver sobre el paisaje desierto a nuestros hombres caminando, parapetados, mirando al cielo; aunque ya no estén.

Ayer domingo 9 de enero partí en barco, desde Buenos Aires, navegaremos durante tres días hasta Puerto Argentino(Puerto Stanley para los ingleses) a 1136 millas marinas (2136 km) a 19.6 nudos (unos 40 km por hora).

COMENTARIOS PREVIOS SOBRE LAS ISLAS
Recientes investigaciones, revelan que fue Hernando de Magallanes, quien desde San Julián (hoy Pcia. de Santa Cruz) mandó explorar el mar en 1520 a Gerónimo de Guerra como Capitán y a Esteban Gómez, como piloto en la nave San Antonio, quienes al descubrirlas la llaman “San Son”, personaje catalogado de “gigante” y con éstas dos denominaciones se las conoció por entonces. (el 28 de julio, en el calendario, es el día de San Sansón, de allí que se estima que fue la fecha precisa del descubrimiento).

En el 1700 el Puerto francés de Saint Maló, era la “capital” del mundo marítimo y muchas de las expediciones que salían de allí, sobre todo al regresar del Pacífico por el Cabo de Hornos (parecería que los vientos llevaban las naves en esa dirección) dan cuenta de la existencia de éstas Islas.

“Malouines” se llamaba a los marinos que se referenciaban en ese Puerto. Maló habría sido un monje del siglo VI que salía a navegar buscando el Paraíso Terrenal y a un discípulo de él; San Brandán, se le atribuía haber descubierto un nuevo continente (¿América?).Muchos lugares llevan su nombre incluso nuestra Bahía de Samborombón.

Fue el Almirante francés Luis Antonio de Bougainville quien, un 2 de febrero de 1764 funda un Puerto que llamó Luis (por Luis XV, Rey de Francia) y a las islas las bautiza con el nombre de Malounies. De allí se castellaniza el vocablo en “Malvinas”.

FALKLAND
Con éste nombre, el marino inglés John Strong, denominó al canal que separa las dos islas mayores. Era el apellido del Comisionado del Almirantazgo. Ese mismo canal era denominado por los españoles “San Carlos”. Posteriormente comenzó a llamarse Falkland Este y Falkland del Oeste a las islas mayores, según su ubicación.

Ruiz Puente, autoridad española en el lugar, cambió el nombre de Puerto Luis por el de Puerto Soledad (de allí toma el nombre la Isla éste), en razón de que manda traer de Buenos Aires una imagen religiosa para que sea Patrona del lugar, el pedido lo realiza sin preferencia alguna y le es enviada una imagen de “Nuestra Señora de la Soledad” (1768).

Luis Vernet, Gobernador Argentino de las Islas, bautizó con el nombre de Soledad a una de sus hijas que nació allí y sería la primer persona en el país que llevo ese nombre.

LOS INGLESES
Los ingleses fundaron Port Egmont el 23 de enero de l767 el Comodoro John Byron quedo a cargo y lo hicieron como “toma de posición del territorio de las Islas”, en nombre de la Corona de Inglaterra.

El 10 de junio de 1770 el gobernador de Buenos Aires Francisco Bucarelli, por orden de la Corona Española, manda una flota, por entonces éramos colonia española y las hace recuperar por la fuerza. La tarea estuvo a cargo del Capitán Juan Ignacio de Madariaga.

Esa fecha coincide con el 10 de junio pero de 1929 en la cual, el Gobierno de Juan Manuel de Rosas crea la Comandancia Político Militar de las Islas Malvinas, abarcando hasta el Cabo de Hornos y designa a Luis Vernet como Gobernador, con asiento en la Isla Soledad y de allí que esa fecha, fue tomada para conmemorar el “día de la Soberanía sobre las Islas Malvinas”.

Pero he aquí un hecho singular. De España llega, posteriormente, la orden de devolver las “instalaciones”, tarea a la que se abocó el Gobernador Ruiz Puentes, restituyéndolas el 15 de septiembre de 1771 (previa reparación de daños).

Juan Manuel de Rosas, cuando Inglaterra reclamó el pago de la vergonzante deuda contraída por B. Rivadavia (1824 tomo un crédito a la casa Baring Brothers de 1.000.000 de libras, hipotecando todas las rentas, bienes y el territorio argentino para garantizarlo. Pero además retuvieron por anticipado dos años de intereses, amortizaciones y “comisiones” con lo cual llegó a Bs. As. Solo 570.000 libras). Rosas contestó que la deudora era Inglaterra por la usurpación que mantenía de las Islas y en consecuencia no realizó pago alguno y si reclamó la restitución del territorio.

En 1816 Antonio Beruti, Ministro de Guerra, le escribe a San Martín diciéndole que cuando tenga prisioneros los envíe para destinarlos a la Patagonia y a las Islas Malvinas ”para hacerlos útiles a la patria”(de no considerárselas parte del territorio no podría haber pensado tomar esa medida sobre territorio extranjero).

En 1815 es el Almirante Guillermo Brown el primero en pasar por Malvinas con su barco “Hércules” enarbolando la bandera Nacional (pero no desembarco).

KELPERS
Otro dato para compartir es la denominación a los isleños como Kelpers. El nombre proviene de un alga existente en el lugar, con muchas propiedades, sobre todo en hierro, que se denomina kelp.

Ellos tenían un estatus social diferente y menor al resto de los ciudadanos británicos y ese nombre caracterizaba el haber nacido en las Islas (la guerra de l982 les permitió obtener la igualdad de derechos).

MEDIOS DE PRENSA DURANTE LA GUERRA
Ya próximo a llegar comparto con ustedes una información que se, no la tienen muchos.
Durante nuestra guerra se editó un periódico en las Islas, y esto no es de conocimiento público.
Yo poseo desde aquel entonces copia de cuatro ejemplares, entre ellos el primer número, donde consta la resolución de creación y aquí la agrego en foto para curiosidad de los que gustan de este tipo de información.
(en su momento dejé una copia en el “Archivo Histórico Municipal de Dolores” donde podrán consultarla quienes lo deseen).

El periódico se fundó el 7 de mayo de 1982 a las 9 de la mañana en la Sala de Situación del Gobernador de las Islas (Mario Benjamin Menendez). Fue designado Director el Capellán Salvador Santore y Subdirector el Capitán Rodriguez Mayo. El Capellán propuso el nombre que fue “La Gaceta Argentina”.

Dicho periódico se escribía a máquina y constaba de unas tres páginas en las que relataban los hechos bélicos del día, información sobre el campeonato de fútbol de argentina (que ahora al repasarlo veo que por entonces Boca andaba como hoy, en la zona C perdíamos con Talleres 4 a 0).

El ejemplar N°3 informaba sobre la muerte del piloto de formula uno, Gilles Villnoeuve en el circuito de Bélgica.

El 13 de abril de 1982 se inauguró el primer canal de televisión de las Islas Malvinas, con la sigla “LU78 Canal 7 Islas Malvinas”, transmitía en castellano e inglés de 19 a 21 hs.

Con el correr de los días se percibe el debilitamiento de la información, seguramente a tenor de los acontecimientos. Trataban de morigerar la información, nada auspiciosa y desconozco cuanto tiempo más funcionaron.


VISITA AL CEMENTERIO ARGENTINO
Tengo previsto llegar al cementerio de Darwin donde se encuentran sepultados los soldados Argentinos.

Me despierta enorme ansiedad y llevo conmigo una imagen de la Virgen Nuestra Señora de los Dolores (hecha por alumnos de la escuela de cerámica municipal de Dolores), con la intención de dejarla allí. (seguramente no se autorizará; si fuera a pedir permiso, pero no es el caso. Veremos. La pondré a prueba).

Será un homenaje de mi ciudad a los soldados.

12 DE ENERO


Arribé a Puerto Argentino (Puerto Stanley para los ingleses). Desde la distancia apenas visualizada las primeras imágenes, todo me era familiar ya que el interés por el lugar y su pequeño tamaño me había posibilitado tener buena información previa. La bahía, el puerto, la torre de la Iglesia Anglicana, la célebre calle costanera por la que desfilaron nuestros soldados entregando sus armas.

Toda la población de las islas es de 2000 habitantes, pero increíblemente, nuestra llegada no les despertó interés ni curiosidad. No había niños mirando la llegada del barco, ni vendedores ocasionales tratando de hacerse el día. Solo estaban aquellos que tenían una razón específica. Como si nada (pensemos que pasaría en cualquier lugar donde llegan 4.000 personas).

De inmediato me trasladé al Cementerio Argentino, distante a dos horas de viaje hacia el interior de la isla. En todo el trayecto, fue inevitable reconocer los lugares donde habían sucedido los combates.

Atravesamos campos minados (aún hay 30.000 minas activas en el lugar) por supuesto por un camino abierto al tránsito.

El lugar es desolado, no existe un árbol, ni pequeño ni grande, la piedra esta a flor de piel, casi no hay pasto. Es un terreno ondulado levemente, con montes de baja altura.

Llegar al Cementerio es otra historia. Se encuentra a unos mil metros del camino, previo pasar una tranquera que uno mismo opera. No hay nadie ni nada allí, pero todo esta como debe ser, en calma, ordenado, prolijo, lo justo y necesario. Nada de más. Nada sobra.

Un camino enmarcado en el piso con madera y el sendero de piedra molida te conduce al acceso.

Esta rodeado con una cerca de madera pintada de blanco.

Al Fondo una Cruz de unos cuatro metros centra la vista. Sobre sus lados en semi círculo, paneles de mármol, enumeran alfabéticamente, los nombres de todos los caídos en la guerra.

Delante de esa estructura se alinean las tumbas, en el suelo, con una pequeña cruz blanca, todas iguales, con una placa que guarda el nombre del soldado en algunos casos y en otras solo dice: “aquí yace un soldado cuyo nombre solo Dios conoce”.

La ubicación es sobre una ladera suave, la mayor del lugar. Detrás y al fondo de la pendiente un brazo del mar lo rodea.

Solo lo que se siente tiene importancia.
Allí al pié de la Cruz principal, pude colocar y dejar con ellos la imagen de nuestra virgencita.
Fue algo muy feliz para mí. La asegure cuanto mejor pude.

No se cuanto durará, pero si se rompe o si se pierde o si alguien se la lleva, imagino, que de la Isla no saldrá (quien se tomaría ese trabajo). Así, que para mi, seguirá junto a nuestros soldados, allí, solos, apretados por el viento, rodeados de bruma, iluminados por el sol.

No quieran imaginar cuanta satisfacción.

Tengo la imagen gravada como la dejé y para mi será así para siempre.

Por nuestros soldados dolorenses, dos de los cuales se encuentran allí, José Luís Rodríguez y Argentino García Cuerva y por los que volvieron. También por todos los dolorenses que puedan sentir lo mismo que yo siento.


CAMINO A LA ANTARTIDA


El viaje continúa rumbo a la Antártida. A unos 1000 km al sur de las Malvinas, rodeamos las Islas llamadas “Elefante”.En realidad fue baja la visión ya que atravesamos una tormenta típica del lugar, con vientos de 90 km (punto 11 en la escala, casi en el límite de lo que a partir del punto 13, los marineros llaman tempestad) y olas que según ellos no eran demasiado elevadas porque el viento estaba en la misma dirección, pero eran de 2.50 mts. de altura).

De allí seguimos internándonos rumbo a la Isla que los argentinos llamamos “25 de Mayo”, los ingleses “King George” y los chilenos “O Higgins”. Allí avistamos una Base Polaca donde bajaron dos personas de nuestro barco y subieron dos de las que allí estaban desde hace un año (geólogos según nos informaron).

La Base Argentina “Esperanza” ubicada en el extremo de la península, no pudimos apreciarla a pesar del día que era perfecto y la verdad no se por que, pero a punto de llegar el barco tomó otra dirección sin una explicación convincente y cargamos con la frustración de estar tan cerca y no poder verla.

Unos 1200 km al sur de las Malvinas, bordeando la península antártica navegamos hasta el glaciar “Neumayer”, rodeamos la Isla “Wienche”, a la altura de la Base Almirante Brown, navegando canales de increíble desolación y rudeza, un lugar que te habla de lo imposible, de lo extremo, de lo distinto, de lo que las palabras no logran expresar.

Llegamos a unos 2000 km al sur de Usuhaia, es increíble, pensar que Buenos Aires esta a 3000km de Usuhaia, puede dar una idea de la distancia.


HACIA CABO DE HORNOS
En éste nuevo rumbo, pasamos por la Isla “Decepción”,sorprendente el nombre ¿no?. Es un volcán que todavía esta activo. Su cráter, abierto en uno de los lados permite a embarcaciones de un calado de hasta 6 mts ingresar. Por su condición de activo, no tiene hielo ya que la temperatura evita el congelamiento y dicen que es posible bañarse en un sector, porque sale agua caliente.

Al llegar a cobo de Hornos, el mar estaba agitado pero no en extremo, si era violento el viento y el frío, que no impidió salir a tratar de tomar fotos o filmar. Era difícil mantenerse en pié.

La Isla tenía un gris fuerte que unía el cielo y el mar en diferentes tonos oscuros. Con esfuerzo logré visualizar la silueta de un faro que me pareció pequeño y cercano a una construcción o vivienda. Aunque parezca de ciencia ficción dicen que allí habita un matrimonio chileno, únicos habitantes de la isla (arriba de una roca barrida por el viento congelado) .Lo peor del caso es que es cierto.