El “Museo y Parque Evocativo Libres del Sur” (o “de los encuentros y desencuentros”) ~ Tati Meckievi

15 de febrero de 2012

El “Museo y Parque Evocativo Libres del Sur” (o “de los encuentros y desencuentros”)


Estos días los dolorenses (o parte de ellos) asistimos a un debate sobre las obras que se realizarían en el “Museo y Parque Evocativo Libres del Sur”, creo, esa fue su denominación original.

La primera cuestión que me pregunto es:
“¿Cuál es el Proyecto que se realizaría en el lugar?”
“¿En qué lugar de la Municipalidad se exhibe o se puede consultar”?
A partir de conocer la respuesta a estas dos preguntas, podemos empezar a desandar el desencuentro, porque, por ahí, estamos todos de acuerdo y no nos damos la oportunidad.

¿Usted, conoce el proyecto?
Si accediéramos a conocerlo, ya que parece nadie puede (sic), podría suceder que la discusión se transforme en un análisis, para decidir cuál es el mejor lugar para su emplazamiento.
Allí podría suceder que el Intendente, que es la autoridad responsable ante los dolorenses de la decisión que en definitiva se adopte, modifique su actual opinión de construirlo entre el acceso de calle Lamadrid (Distribuidor Arq.Nani) y el edificio del “Museo y Parque Evocativo Libres del Sur”. Preservando así, NO SÓLO LOS ARBOLES que, en mi humilde opinión, en éste caso pueden ser reemplazados, sino la EL ESPACIO VERDE LIBRE Y PÚBLICO, sin una construcción que lo limite y que nada tiene que ver con un Museo Tradicionalista y telúrico.
Si esto fuera así, podríamos todos los dolorenses, conservar el área recreativa verde pública que hoy tenemos y sumar el nuevo, hasta hoy, ”museo de la sorpresa” en el lugar que, por ejemplo, tiene el mismo Parque del lado norte, es decir entre el edificio del actual Museo y las instalaciones del Automóvil Club Argentino, con el cual oportunamente habíamos hablado de eliminar el alambrado que los separa e integrar ambos espacios (por entonces las autoridades del ACA estaban de acuerdo, incluso en promoverlo frente a sus asociados).

Ahora bien, puede que el Proyecto haya cambiado y sus dimensiones no lo permitan y por eso esté el actual Intendente Municipal propiciando o avalando su nuevo emplazamiento. Pero esto lo sabremos si CONOCIERAMOS EL PROYECTO que, demás está decir, es un instrumento al que no se puede impedir el acceso porque es un INSTRUMENTO PÚBLICO y no quisiera creer que fue “peticionado, elaborado, corregido, mensurado en el lugar, licitado, pasado por Obras Públicas, realizado el convenio con la Municipalidad, visado por el área Legal, con conocimiento del Concejo Deliberante”, etc. y aprobado sin que nadie lo haya visto.
El lugar es importante, pero tiene alternativas. Si la inversión es de dieciséis millones de pesos como se dice (información que también debe darse a conocer) yo sugeriría comprar las 27 has. que están en venta frente a ruta 2 y a pocos metros del Parque “Fiesta Nacional de La Guitarra” en dirección a la ruta 63 y construirlo allí rodeado o enmarcado en un nuevo parque a forestar, conformando el vínculo de la ruta con la ciudad, una nueva área verde que podría ser el común objetivo de los dolorenses para el “bicentenario de la ciudad” (semejante cantidad de dinero hace posible esta y muchas otras alternativas, que sumen cosas a la ciudad y no que anulen las pocas que tenemos).

Por último, se hace referencia al turismo.
Todo suma, para qué discutirlo. Pero si ese es un objetivo, estaría bueno que hagamos algo por la mayor fuente de turismo que hoy tiene la ciudad y que la verdad no es tema de orgullo.
No. No me refiero a la “Fiesta de la Guitarra”, sino al “turismo gastronómico” que posibilitan las rutas 2 y la 63 y cuyo caótico funcionamiento, falta de control bromatológico, higiénico, convertido en tierra de nadie a la que se empieza a sumar Sevigné, debiera ocupar la atención de una gestión que tenga una política turística. Porque nada en Dolores hasta hoy es más concurrido, referenciado y económicamente redituable.
En fin, creo llegó la hora que el Intendente Municipal disponga el cambio de lugar.
Señalo dos alternativas, pero sin duda habrá muchas más. Las dos cosas caben. Empecemos a transitar el camino del encuentro.