“Los dolorenses si hay algo en que nos reconocemos, es en la Fiesta de la Guitarra” ~ Tati Meckievi

3 de febrero de 2012

“Los dolorenses si hay algo en que nos reconocemos, es en la Fiesta de la Guitarra”


Les dejo una nota que salió publicada en el Diario Compromiso de Dolores esta semana.
El dolorense fue quien luego de idealizarla por muchos años, la concretó en el año 1993.
Alfredo Meckievi: “Los dolorenses si hay algo en que nos reconocemos, es en la Fiesta de la Guitarra”

A poco de concretarse la vigésima edición de la “Fiesta de la Guitarra” charlamos con Alfredo César Meckievi, su mentor, quien la concretó en abril de 1993 y con quien recreamos esos primeros tramos de la Fiesta, de cómo se le fue dando forma, anécdotas, pero también requerimos su mirada a la distancia de lo que ha sido quizás, la mayor creación de su gestión de gobierno.

Comenzamos por preguntarle cómo había nacido la idea y esto decía el ex Intendente: “La fiesta fue una de las cosas que siempre soñé concretar si éramos gobierno (municipal). En ese aspecto quería que Dolores pudiera tener una fiesta a imagen y semejanza de la que tenía Ayacucho con la Fiesta del Ternero, o Madariaga con la Del Gaucho, porque este tipo de fiestas le dan a la ciudad una cierta trascendencia, pero además porque se transforma en un elemento unificador para una comunidad, es como un símbolo. Esta idea es de cuando yo era estudiante en La Plata, que escribí en un papel que aún conservo. Cuando llego a la gestión municipal tenía claro que quería hacer un evento de esas características y la figura de Abel Fleury era la que surgía como preponderante, por ser el hombre más trascendente que tenía Dolores con la música. Lo que yo no aporté fue el nombre de la fiesta, creo que fue Margarita González que en reuniones previas habló de Fiesta de la Guitarra, porque en algún momento había participado de una idea que se había querido motorizar en homenaje a Fleury. A mí me gustó el nombre, aunque en realidad había sido el propio Fleury quien puso ese nombre a sus espectáculos cuando los hacía en Mar del Plata. Pero sin dudas me pareció que la idea de Fiesta de la Guitarra le daba el nombre indicado a la fiesta que yo había pensado”.
- La primera fiesta estuvo enmarcada en los días cercanos a la fecha del nacimiento de Fleury. ¿Qué recuerda de ello?

- Tomamos como fecha principal de la primer fiesta el 5 de abril (de 1993), aniversario del nacimiento de Fleury, como hecho referencial. Hay muchas cuestiones para mirar hoy en la perspectiva de lo que sucedió en las primeras fiestas. Lo primero, es que en esas reuniones previas hacíamos relevamiento de quienes cantaban en Dolores, y no pocas veces no nos alcanzaban para cubrir el espectáculo de una noche. Por eso hoy es hermoso ver como ha crecido, de que manera, la cantidad de gente que canta, que toca un instrumento, que ha conformado un conjunto, y no tengo dudas que lo ha sido acompañando el crecimiento de la fiesta.
- La figura de Abel Fleury, de homenajearlo, ¿de qué manera se le dio forma?

- Si bien Abel Fleury era dolorense, la gran verdad es que la mayoría no sabía quién era Fleury. Nosotros tratamos de reconstruir su biografía pero no se podía. Tuvimos la colaboración de alguien que merece que yo lo mencione en este momento, Héctor García Martínez, un periodista, un cultor, un enamorado de Fleury, que se acercó sabiendo que estábamos trabajando en un homenaje. Martínez fue quien hizo el aporte más significativo en el conocimiento de la figura de Abel Fleury. Nosotros buceamos y mucho no había en Dolores sobre la figura de Fleury, pese a que era tan importante para la música argentina.

- Si bien la gente igual acompañó, entiendo que el rival más importante que tuvo las dos primeras ediciones fue la lluvia. ¿Fue así?

- Nos pasó y varias veces, y por eso surgió la idea del corrimiento de la fecha de la Fiesta para una antes del mes de abril, que en Dolores por lo general es un mes de lluvias.

- La Fiesta de la Guitarra incorporó dos características particulares, una el espectáculo del desfile tradicionalista y otra la feria. ¿Qué recuerda de ello?

- Si, incorporamos esas dos expresiones populares, lo que nos costó bastantes dolores de cabeza ya que no encontrábamos el ámbito para su desarrollo. Dolores no tenía una infraestructura acorde, y la feria por ejemplo, la necesitábamos por dos razones. Una porque genera movilización, es gente que viene de afuera, los feriantes recorren las fiestas, traen su público y llevan el conocimiento de la fiesta a otros lugares, son de alguna manera embajadores gratuitos de un evento. El otro y muy significativo, es que el mayor aporte económico que se tiene para solventar la fiesta proviene del canon que abonan los feriantes, en una fiesta que es popular y que por lo tanto tiene bajos precios en el valor de las entradas a los espectáculos. Y fue así que la feria deambuló por la Plaza Castelli en el primer año, por la calle Buenos Aires, Plaza Moreno, el Parque Libres del Sur, hasta que finalmente tuvimos la audacia de construir el Predio donde hoy se desarrolla la Fiesta, un lugar adecuado y que no afecta o complica la vida de la comunidad.

- Nos llamaba la atención mirando el archivo del Diario, que Fernanda Larrain, la primera belleza que representó la Fiesta se la llamó “Novia de La Guitarra”. ¿Por qué el posterior cambio por Reina?

- El título de Novia de la Guitarra fue una idea mía, que después cambiaron. Yo entendía que novia era más lindo, más romántico, pero quienes me acompañaban en la idea de la Fiesta, en su proyección, sostenían que debía ser reina, tenían sus argumentos, sus razones y tuve que acceder.

- En el año 94 aparece el atributo de reina y la ropa. ¿Cómo fue esa elección de algo tan distintivo?

- Una señora de Mar del Plata, cuyo nombre hoy lamento no recordar, comenzó a colaborar con la ropa que lucían las aspirantes. Esta señora al igual que mucha otra gente, sin ser de Dolores contribuyó con la Fiesta, y un día dijo que si la autorizábamos iba a crear el vestido para la Reina, el que caracterizó por muchos años a nuestra soberana, vestido que años después se lo compramos porque seguía siendo de ella.

- Otra cosa importante que tuvo la Fiesta desde sus inicios, es la participación de cantores popular. ¿Por qué?

- La cultura no es traer espectáculos, la cultura es participar. Si no hay participación de la gente en mi opinión, en mi visón, no hay cultura. De allí nacieron las noches locales y de cantores regionales, que ha permitido que las expresiones locales y regionales tengan un lugar donde mostrarse a la par de las grandes figuras.

- En las postrimerías del año 93 se producen dos hechos fundamentales que le darían otra envergadura, otra proyección a la Fiesta, como fue el reconocimiento como Fiesta Provincial primero y como Fiesta Nacional después. ¿Cómo fue?

- Ni bien pusimos el nombre de “Fiesta de la Guitarra”, con la Ordenanza en mano que imponía el nombre tramité en la provincia para que fuera “Fiesta Provincial”, lo que se logró en pocos meses, y tras ello voy rápidamente a la Nación para tramitar el reconocimiento de “Fiesta Nacional”. Debo decir que fuimos muy rápidos reconocidos como tal, pese a que no teníamos una envergadura nacional. Y recuerdo que la oposición me criticaba, lo tomaban como que queríamos agrandarnos con algo que recién empezaba, no entendían lo que hoy seguramente pasado el tiempo entienden, que eso significaba la reserva del nombre. Si nosotros no lográbamos ese reconocimiento y esperábamos tener una envergadura que permitiera pedirlo, otra fiesta que registrara el nombre significaría para nosotros perderlo. Y quiero decir que ganamos ese nombre para la Fiesta por aproximadamente treinta días, ya que Corrientes presentó un pedido similar, pero nos fue adjudicado a nosotros porque el expediente era anterior al de ellos. Hoy que ha pasado tanto tiempo y que quizás la mirada sobre la Fiesta sea otra, hace a la explicación de por qué no teniendo la fiesta envergadura solicitamos el reconocimiento como Fiesta Nacional.

- También se incorporó a la Fiesta otro tipo de música. ¿Por qué?

- Uno de los objetivos que teníamos era que la Fiesta no se sesgara sobre los sectores más tradicionalistas y quedara afuera la juventud, y por esos tuvimos una “noche de la juventud” desde siempre, con otro tipo de música, que es más, nos cuestionaron porque decían que nada tenía que ver con el folklore y con la guitarra, pero que nosotros incorporamos con ese objetivo de integrar a toda la ciudad. En la segunda edición trajimos con ese objetivo a los “Auténticos Decadentes”.

- ¿Alguna anécdota, que hoy en esta recordación la memoria permita acercarla?

- Si y en particular lo que llevaría a que Argentino Luna fuera elegido después padrino de la Fiesta. Ese año trajimos también a Horacio Guarany y Argentino Luna. Guarany cuando va a subir al escenario a cantar nos hace un inusual planteo. La Municipalidad había firmado con él un contrato, se le había pagado el correspondiente anticipo y el saldo se cancelaría con un cheque de la Municipalidad antes de actuar, pero Guarany se negó a recibir ese cheque y pidió que se le pagara en efectivo. Como es de imaginar a esa hora de la noche no teníamos el efectivo, la recaudación por entradas no alcanzaba y no había quien lo convenciera. Tuvimos que salir por las estaciones de servicio de Dolores a cambiar cheques de la Municipalidad para poder afrontar esa situación, cuando el público estaba ya esperando que Guarany actuara. Yo tenía tal locura que ¡lo quería matar!, y Argentino Luna, a quien yo no conocía, me tomó del hombro y me dijo algo que nunca he de olvidar: “Vení Negro para acá, pensá en lo hermoso de lo que están haciendo ustedes, yo te voy a contar como nació Cosquín”, y paternalmente me sacó caminando mientras me decía “quedate tranquilo, esto se va a solucionar”. Esa actitud que siempre recuerdo, permitió que trabáramos luego amistad, la que se prolongó en el tiempo. Y en un momento por el apoyo que nos dio desde sus programas en las radios y también por esta anécdota que conté, consideramos que debíamos elegirlo como “Padrino de la Fiesta”. Episodios que rodearon esas primeras fiestas hay muchos, como arrancar con escenarios prestados, con tanta y tanta gente que nos puso el hombro cuando arrancamos, que serían muchas, quizás demasiadas anécdotas para contar.

- ¿Que es en su opinión la Fiesta Nacional de la Guitarra?

- Es el hecho cultural más significativo que tiene la comunidad y creo que es el único popular, en el sentido que involucra a todos los sectores y todas las expresiones. Toda otra cosa es más sesgada. La Fiesta es como el apellido del pueblo. Genera una fortísima identificación y eso es lo que veía cuando lo hacía pensando en los demás pueblos. Uno dice la Fiesta del Ternero y dice Ayacucho, dice la Fiesta del Gaucho y dice Madariaga, y así en las fiestas consolidadas. Creo que es un objetivo logrado a esta altura de la vigésima Fiesta, que esta tenga una identificación con la comunidad y un acompañamiento de todos los sectores, ya que quedarse afuera desde la política sería un error, más allá de lo mucho que la fiesta fue combatida en sus inicios.

- ¿Algo que resulte significativo resaltar como logro de alguna edición de la Fiesta?

- Si, muchos, pero particularmente la presentación de Mercedes Sosa. Siempre trate de que la Fiesta pudiera tener un currículum que abarcase todo, donde ese todo eran las expresiones máximas de la música de cada momento, y donde yo sentía que Mercedes Sosa faltaba. Y conseguimos que ella se presentara cuando prácticamente había dejado de cantar por razones de salud, cuando ya se consideraba que se retiraba. Aceptó el desafío de venir a Dolores, lo que es una historia aparte, y a partir de cómo le fue en Dolores actuó nuevamente en Buenos Aires, volvió a cantar. El venir a Dolores fue todo un proceso, pero lo que aquí ocurrió fue para ella, para su entorno, algo inolvidable. Ella estaba en silla de ruedas y para llegar al escenario debimos preparar una rampa, pero que ocurrió, al llegar al lugar prefirió ante el asombro de todos subir caminando, aunque ayudada. Y en el escenario no solo cantó, sino que se paró, y ante la mirada incrédula de muchos hizo varios pasos de baile.
- ¿Remueve el espíritu recordar tantos hechos o cosas vividas en esas Fiestas?

- Sin dudas y me encanta, porque uno lo tiene como algo que soñó, pudo concretar y además puede ver su realización por la trascendencia que tiene. Y debo resaltar que la Fiesta hoy tiene el mejor predio de exposición, el mejor predio de jineteada, sobre el cual quiero reconocer y agradecer al Centro Tradicionalista que tenía la propiedad de ese lugar y lo cedió a título gratuito. También resaltar lo que significó la revalorización de Fleury, ese dolorense no conocido por entonces y que hoy si lo es.

- ¿Algo más que desee agregar?

- Decir que poder ver hoy a la distancia la Fiesta, a poco de concretar su vigésima edición, es algo que me genera impacto. Hay obras que uno las pierde en el camino, pero la Fiesta es algo que revive todos los años, que se reinstala y toma trascendencia, es algo muy hermoso poderla ver crecer, escuchar de ella incluso en otras provincias, ver la trascendencia que ha tomado, ver el cariño que la gente le tiene es para mi un orgullo muy particular. Creo que los dolorenses si hay algo en que nos reconocemos, es en la Fiesta de la Guitarra. Si alguien de nuestra ciudad habla en otro lugar, en otro pueblo, seguro que algo dice de la Fiesta, ya que es patrimonio de todos.

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