Sobre la nacionalización de YPF ~ Tati Meckievi

23 de abril de 2012

Sobre la nacionalización de YPF

A continuación, transcribo la versión taquigráfica sobre mi intervención en la sesión del pasado jueves 19 de abril de 2012:

SR. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Meckievi.

Sr. MECKIEVI .- Señor presidente: este es un tema en el que si hubiéramos tenido el tiempo y la posibilidad de trabajar el tenor del proyecto, tal vez hubiéramos coincidido. Sólo que al tratarse de una adhesión, como así lo expresa una ley, nos surgen diferencias. Estas diferencias se refieren que en la adhesión a una ley, nosotros hubiéramos estado de acuerdo si esa ley contemplara tres o cuatro aspectos. Por ejemplo, que esa ley contemplara la situación de la provincia de Buenos Aires.

Estamos en la provincia de Buenos Aires, con un déficit creciente, con requerimiento de endeudamiento, con emisión de bonos y en un estado de indefensión frente a lo que debería ser ponerse al frente de las necesidades de la provincia de Buenos Aires en el contexto de reclamar mayores ingresos, que entiendo nos corresponde.

¿Y por qué decimos que tiene que ver la provincia de Buenos Aires con el petróleo? Se ha previsto en esta ley una distribución entre la Nación, entre sus ingresos y sus beneficios, que va a generar dentro del porcentaje del Estado, el 51 por ciento para la Nación y el 49 por ciento para diez provincias.

Ahora bien, el petróleo es un recurso que se genera en estas provincias que son productoras, pero que en el 49 por ciento de esa generación se procesa y se destila en la provincia de Buenos Aires. La destilación y la transformación de combustible -y ni que hablar de la comercialización- se hace en nuestra Provincia. Y creo que en la ciudad de La Plata, para advertir el impacto del tratamiento del petróleo no hay más que mirar lo que aquí se denomina la chimenea o antorcha, o tratar de mirar alguna tarde del verano, y vamos a ver los efectos o impactos medio ambientales que generan el tratamiento del petróleo.

Entonces, creo que esto sería una excelente oportunidad para que en defensa de los intereses de los bonaerenses y de los recursos que de manera creciente necesitamos, podamos tener, más que un simple acompañamiento, un reclamo al gobernador para que se ponga al frente de los intereses de la Provincia, para que nuestras rutas, el estado de nuestros caminos, de nuestros puertos, el del tránsito y el de la destilación de este producto que se genera en otras provincias hermanas, también sea coparticipado, porcentaje que en alguna mesa deberá discutirse e integrarse, y ahí sí tendríamos un gran beneplácito en poder acompañar el proyecto.

Yo quiero decirles que si lo hubiéramos trabajado, seguramente, hubiéramos coincidido porque yo –hoy, también ayer y antes-, estaba de acuerdo con que esta y otras empresas pero, fundamentalmente, esta empresa emblemática, sea del Estado. Por eso cuando Cavallo y Menem propiciaron la privatización, avalada por dirigentes que en la actualidad, por ejemplo, expusieron la defensa del proyecto de Cavallo -que fue el secretario general de la presidencia-, gobernadores, diputados nacionales y senadores, votaban con beneplácito esa privatización que venía a salvar y desarrollar las regiones que aún no lo tenían.

Como en esta oportunidad, tomé parte de esa disidencia; no creía en ese proyecto, y nos opusimos al proceso de privatización, y fuimos disidentes con Menem, porque no creímos en ningún momento en las posibilidades de esa letra, que emanaba de ese genio perverso que fue Domingo Felipe Cavallo.

Así es que ayer, y entonces, estuvimos en contra de esa privatización y hoy, obviamente, estamos de acuerdo en que el Estado sea el que intervenga.

También quisiera decir que me hubiera gustado que por esta ley la empresa se transforme en una sociedad del Estado, y no que siga girando como sociedad anónima. Me hubiera gustado que esa ley designe otras autoridades, puesto que las que hasta el momento están, son aquellas que vieron fiscalizar y controlar esta situación de crisis, y tienen que afrontar una expropiación. Hubiéramos sido advertidos en la confianza de que había funcionarios vigilantes de lo que hoy aparece a la consideración como un hecho consumado de una pésima gestión, donde se han generado enormes beneficios que han sido transferidos, con aval de este mismo Estado, al exterior.

Es del orden del 90 por ciento los beneficios que se han transferido, con balances firmados, con funcionarios en el directorio de esta compañía que debieron salvaguardar los intereses que hoy tenemos que ir en procura de rescatar. Esa hubiera sido una ley que nos hubiera dado a nosotros la posibilidad de estar acompañando.

Y en esta gestión, cuando hoy planteamos el desastre del manejo que ha sido el contralor, que el Estado debe tener sobre nada menos que la empresa más grande, más importante que tiene nuestra Nación, debiera merecer que revisemos la conducta de aquellos que no advirtieron, no fiscalizaron, no controlaron, no defendieron y no denunciaron lo que estaba pasando allí, en la empresa.

Es decir que aquí, al no acompañar este proyecto, no es que estamos diciendo que no acompañamos que sea del Estado. Yo creo que con el 25 por ciento gratuito que todavía tiene alguien como el señor Eskenazi, todos estamos sintiendo que hay un “leading case”, al integrarse a una empresa sin aporte alguno y ser beneficiario exclusivamente de las mayores erogaciones que este emprendimiento tiene. Eso también debiera formar parte de lo que el Estado debiera procurar recuperar para distribuir, para explotar, en el conjunto del resto de las acciones que va a manejar el Estado.

Esto es decir que nosotros no tenemos objeción a que la empresa sea del Estado, pero sentimos que estamos a mitad de camino y que es necesario poner el acento sobre estos cuatro o cinco aspectos que me parecen vitales. Desde los inmediatos, sobre los cuales todavía no hay atisbo de que nosotros, en defensa de los intereses de la necesidad de los bonaerenses, planteáramos. Repaso la cifra, porque aquí es donde se destila, aquí es por donde se transita, y aquí es por donde se exporta nada menos que el 49 por ciento del total.

Cuéntenle a Ensenada, Berisso y La Plata lo que significa el impacto al medio ambiente y la colaboración en este proceso, porque el petróleo sólo debajo de la tierra, sin el proceso que le da la provincia de Buenos Aires, indudablemente, no podría tener la significación que realmente tiene.

Nosotros tenemos recursos, como la soja, que coparticipamos. Nuestra tierra nos posibilita, en grado sumo, junto con otras, pero la más importante es nuestra Provincia, y los coparticipamos con el resto de los habitantes de nuestro país, y me parece muy bien, pero que no tengamos aquí la posibilidad de transmitirle a nuestro gobernador y a nuestros legisladores nacionales que tenemos un espacio para coparticipar, no me parece que pudiera fácilmente llevarnos a hacer una adhesión, como se expresa, lisa y llana, a una ley en la que, insisto, hoy como ayer, entendemos que esta empresa, que debe ser del Estado, debe ser manejada de otra manera, por lo que nuestra posición hubiese constituido con este agregado un votación por unanimidad. 

Estas son las razones por las cuales, creyendo, sosteniendo y defendiendo que el Estado debe tener el control de esta empresa, no vamos a estar acompañando este proyecto, que lisa y llanamente adhiere a un proyecto que carece de estos elementos que entendemos significativos (Aplausos).