Nota en el diario Compromiso de Dolores ~ Tati Meckievi

3 de octubre de 2012

Nota en el diario Compromiso de Dolores

Comparto con ustedes una nota que me realizaron en el Diario Compromiso de Dolores.

Meckievi: “Este Concejo Deliberante genera tristeza, por eso es importante la elección del año que viene”

“En esta coyuntura, de cara a la próxima elección, yo soy de aquellos que creemos que tenemos que conformar y mantener un frente electoral, sobre la base de lo que fue, pero lo más ampliado posible."

Tratando de nuclear a todos los sectores peronistas no oficialistas que hoy existen y que son más que los que había antes. En ese camino, la figura de De la Sota, que ha marcado sus diferencias con el gobierno nacional, me parece que es conveniente que esté incluido en este frente, como debe estarlo Mauricio Macri. Entre esas y otras figuras creo y aspiro que se constituya este frente electoral para la próxima elección, en la cual no se eligen ni presidente ni gobernadores ni intendentes, sino que tiene que haber un principio de acuerdo sobre cuestiones básicas para plantear desde una Legislatura que no adhiera automáticamente a lo que el kirchnerismo plantee, sino que marque sus diferencias. Especialmente porque la próxima elección va a tener mucho que ver con la actitud que se asuma frente a este intento de reformar la Constitución para habilitar una nueva reelección de Cristina Fernández”,  comenzó desgranando su opinión sobre la actualidad política nacional, provincial y local el senador Alfredo Meckievi, en entrevista con Compromiso.

-         ¿El primer objetivo de este frente sería abortar ese intento reeleccionista?
-         Si, pero hay otras varias cuestiones. El planteo de reforma de la Constitución es evidente que no tiene otra mira que no sea posibilitar el intento de una nueva reelección de la presidenta. No hay nadie convencido de que la Constitución, reformada en 1994, sea hoy un instrumento viejo que haya que actualizar.

-         De todos modos, declarar la necesidad de esa reforma constitucional requiere contar con los dos tercios de los votos en la Legislatura, algo que hoy no parece que pueda reunir el oficialismo.
-         Si, pero no nos olvidemos que esta es una época caracterizada por gente que dice una cosa y hace otra, que asume una representación por un lado y termina en otro. Y si en la próxima elección hay una fuerte atomización de las fuerzas políticas, donde ninguno reconozca un liderazgo que lo represente y lo contenga, legisladores sueltos son más fácil de ser tentados a sumarse para hacer un número de legisladores funcionales al proyecto oficialista. Hay partidos como el que encabeza (Hermes) Biner, por ejemplo, que han tenido una actitud ambivalente con respecto a la reforma de la Constitución. Por eso me parece que estamos frente a una situación donde se debe exigir claras definiciones y que esos mandatos se cumplan. Una clara definición sería señalar claramente que no vamos a votar una reforma constitucional.

-         ¿Y el sciolismo qué rol juega en esta coyuntura política?
-         Al sciolismo nunca lo vi en otro lugar que no sea dentro del kirchnerismo. Maltratado o no querido, hasta humillado, hablando siempre en voz baja y fuera de los ámbitos políticos, pero acatando siempre todas las directivas del kirchnerismo, encabezando sus listas. No cabe duda que el sciolismo es un espacio que nutre al kirchnerismo aún  sabiendas de que no lo quieren. Por eso creo que el sciolismo es una variante pobre, triste y aburrida del kirchnerismo.

-         ¿Cristina cerró tras la muerte de Kirchner toda posibilidad de diálogo?
-         Creo que lo de ella es más auténtico que lo de Néstor. La actitud de resentimiento, de intolerancia, la visión única del país y del mundo, Kirchner la sabía disimular para procurar generar una imagen distinta. Pero Cristina no disimula nada de esos sentimientos y ahí está la prueba, con lo que ellos denominan el monopolio de la prensa por parte de un sector privado, cuando el monopolio lo están ejerciendo ellos, alineando al 90% de los medios nacionales y provinciales, una concentración que debe preocuparnos más que la que le atribuyen al grupo Clarín. Esa construcción del “relato”, que es perversa, tiene aprisionadas a las voces que no coincidan con el oficialismo. Y ante ello la gente reacciona con hastío, con apatía, con hartazgo hacia un gobierno que actúa con semejante intolerancia generando este cansancio colectivo de la sociedad.

-         Ahora, dentro de lo que se llama kirchnerismo, afloran distintas corrientes que buscan peso específico propio: La Cámpora primero, el Movimiento Evita y ahora la Kolina en la provincia de Buenos Aires. ¿Eso expresa una división interna del kirchnerismo?
-         El kirchnerismo arrancó y sigue teniendo como eje, su antipatía por el peronismo. Les molesta, les duele. Primero buscaron cómo combatirlo o minimizarlo, luego cómo dejarlo a un costado y en esta última etapa han buscado cómo usarlo en lo que el peronismo representa en las mayorías populares. Por eso nunca fueron a elecciones como Peronismo, sino como Frente Para la Victoria. Un frente es la conformación de distintos sectores políticos detrás de un proyecto y de una candidatura. Pero nunca fueron como peronismo, ni siquiera en Santa Cruz. Lo que han hecho es meter al peronismo como una parte, junto a otras expresiones políticas, con la intención de juntar para mantenerse en el poder. Boudou no es peronista que sepamos, y es el vicepresidente de la República. Y como él, hay una cantidad más que significativa de hombres en cargos de trascendencia que no tienen nada que ver con el peronismo. Por eso creo que cada una de estas expresiones, llámese La Cámpora, llámese Unidos o Kolina, son parte del aparato burocrático rentado del Estado, al servicio de un interés particular. Ellos usan los recursos del Estado para financiar estas líneas políticas, como la de la Anses o la de Desarrollo Social. Nunca se han prostituido las instituciones en nuestro país, como lo ha hecho el kirchnerismo. No hay hoy una institución pública con un mínimo de prestigio, por la manipulación de que son objeto por parte del Gobierno. La reconstrucción de la institucionalidad en la Argentina va a ser el gran desafío de quien tenga que asumir la conducción del país en el 2015.

-         ¿Y a nivel local se puede armar un frente opositor para las elecciones legislativas, en nuestro caso de concejales?
-         Es difícil, porque las expresiones de lo que hoy en Dolores es el peronismo, son parte de las estructuras del kirchnerismo que no tienen autonomía de decisión ni intereses vinculados al orden local, no representan un proyecto local. Creo que si sentaran a dialogar con otras expresiones del peronismo los echarían de los cargos que hoy ocupan y si pierden esos cargos pierden el liderazgo que eventualmente puedan tener en el orden local. Por eso creo que en Dolores lo que hay que armar es una fuerza por encima de ellos, que sólo representan el club de la pensión, el club del contrato, el club del plan social. Cada uno de ellos se siente dueño de ese pequeño club, cuyo poder electoral está en función de cuántas cosas del Estado manejan en beneficio personal. Nosotros buscamos armar algo que esté por encima de ese tipo de construcción política.

-         ¿Qué trascendencia le asigna a la elección para concejales del año que viene?
-         Yo creo que esa elección tendrá una significación muy importante, que es formar parte de algo que, sumado a lo del 2015, cuando se elegirá intendente y también concejales, permita cambiar la composición del Concejo Deliberante. Es decir que cuando vayamos a votar el año que viene concejales, tenemos que estar pensando que cada uno de esos grupos de concejales va a competir por el gobierno municipal en la siguiente elección. Entonces, hay que atar este voto al voto en la elección para intendente, para que aquel que vayamos a elegir como intendente en el 2015, tenga en el Concejo Deliberante un respaldo que le permita gestionar. Este Concejo Deliberante que hoy tenemos los dolorenses a mi me genera tristeza por su falta de actitud constructiva, la pobreza de su funcionamiento, la alienación con respecto a la realidad. Y esta alianza que tienen desde hace años el gobierno municipal y el Frente Para la Victoria, donde acuerdan a escondidas y hacen como que se pelean a la luz, debe darle lugar a gente que quiere hacer de Dolores otra cosa.

-         ¿Y usted qué participación va a tener en esa construcción?
-         Yo iré percibiendo cuál es la sensibilidad de la comunidad. Cuando terminé mi gestión procuré dar un paso al costado para que se oxigenen los cambios que se procuraban impulsar. Ese corrimiento que hice fue ex profeso, porque parecía que todo el mundo estaba en condiciones de gobernar y de cambiar el peronismo y cambiar Dolores. Y mirando hacia atrás, lo que veo es un absoluto fracaso. Entonces, si percibo que la gente apoya esto que yo expreso, voy a estar participando de este proyecto. Y si veo que la mirada de la gente pasa por otro lado, se siente conforme con lo que está, no siente expectativas de cambio, sabré entender que no deberé participar de esa contienda con miras al 2015. A mi la gente no me va a votar por lo que diga, sino por lo que sabe que hice durante mi gestión.