Parque Libres del Sur ~ Tati Meckievi

5 de mayo de 2015

Parque Libres del Sur


El Parque Libres del Sur es mucho más que un paseo. Es la carta de bienvenida a nuestra ciudad, un lugar para recorrer, respirar aire puro, admirar el anfiteatro, las estatuas silenciosas en medio del Lago que representan los siete dolores de la Virgen, o sus magníficos árboles.
Es bueno recordar que cuando me hice cargo de la primer gestión Municipal, el Parque no tenía mayor atracción que su encanto como pulmón de la ciudad y la “isla” donde estaba el Monumento a la madre, a donde se llegaba por un viejo y precario puente de troncos salteados.
Tomando la decisión de ponerlo en valor y embellecerlo, de hacerlo parte de un sector que posteriormente se completaría con las nuevas obras en el Museo, la creación del Polideportivo y su Anexo, el Paseo de la Guitarra; fuimos perfilando cambios positivos.
Iluminación adecuada, mantenimiento de la vegetación y exclusividad para peatones, prohibiendo el ingreso de autos, delimitación del camino interno que hoy la mayoría de los caminantes y deportistas usan saludablemente, y también un hecho que hoy parece cotidiano, pero que hace menos de dos décadas parecía improbable: la finalización de una Terminal de Ómnibus. Emplazada en el vértice del Parque, también agregó vida al sector y un buffet abierto las 24 horas.
Pero faltaba una segunda etapa, que agregaría dos elementos, que despiertan el interés y la admiración de los turistas, y aún de los propios dolorenses que gustan de la contemplación: el Anfiteatro y el Camino de la Virgen.
El primero cambió la fisonomía del Parque, dándole un mayor relieve que destaca tanto el Anfiteatro como el resto del lugar; un contraste cuya mejor postal se aprecia sentado en los grandes escalones, de cara a la Autovía 2 con el Lago desplegándose entre ambos.
Para coronar estos cambios, en 2007 durante mi última gestión se convocó a profesionales de la facultad de Bellas Artes de la Plata para diseñar y ejecutar el Camino de la Virgen, representación de los Siete Dolores plasmados por un lado en las esculturas que pueden apreciarse dentro del Lago, y por otro en representaciones sobre el camino que bordea el mismo Lago. Cada una remite a los distintos estilos del arte desde la edad media y el renacimiento hasta nuestros días.
La figura de la Virgen de los Dolores entronada en cristal, emergiendo de una fuente de agua, coronando una plazoleta y un altar previsto para las ceremonias religiosas, no hizo más que determinar el enorme significado que le cabía al Parque como contenedor de afectos, creencias y actividades cotidianas. Un mecanismo instalado en el fondo del Lago impulsaba un geiser de agua para completar la postal.
Podría contar infinitas anécdotas sobre nuestro querido Parque, recordar a personas que le dedicaron todo su amor y profesionalidad, a quienes participaron en su diagramación, a los que con mano diestra le dieron forma a nuestro sueño de mejorarlo y hacerlo más bello para nosotros y admirable para los visitantes.
Hoy como siempre, y más que nunca, afirmo que el Parque Libres del Sur puede volver a ser un referente turístico, espiritual, cultural y recreativo. Para nuestra comunidad, y para todos los que visiten nuestra ciudad.