Homenajes ~ Tati Meckievi

Homenajes

En esta sección pueden leer los homenajes que he narrado durante los cuatro años que fui Senador Provincial. 
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Día del Himno Nacional Argentino

Un 24 de Mayo de 1812 se presentó en la “Casa de la Comedia” de Buenos Aires una obra teatral denominada “El 25 de Mayo” cuyo autor fue Luís Ambrosio Morante”. Estaba referida a exaltar la Revolución de Mayo de 1810. La obra terminada con un coro cantando un himno.
Entre los espectadores se encontraba el Diputado porteño Vicente López y Planes quien, motivado por la obra, esa misma noche al llegar su casa escribió algunas estrofas. Al año siguiente, el 11 de mayo de 1813 la Asamblea Gral. Constituyente aprobó esa letra como “Marcha Patriótica” y encargó componer la música al español Blas Parera.
Siempre se llamó “Marcha Patriótica”. Hasta el año 1847 en que apareció en una de sus copias con el nombre de Himno Nacional Argentino. La letra era independentista y antiespañola, con el tiempo sufrió modificaciones tanto en la letra como en la música.
El texto definitivo y la forma de ejecución fueron establecidos en el año 1944 mediante el Decreto 10302. En su artículo 7° expresa: “Adóptese, como forma auténtica de la música del Himno Argentino, la versión editada por Juan P. Esnaola en 1860 con el título Himno Nacional Argentino, música del maestro Blas Parera; será esta en adelante la única versión musical autorizada para ejecutar en actos oficiales, ceremonias públicas y privadas, por las Bandas Militares, Policiales y Municipales y en los establecimientos de enseñanza del país. Esta obligación no impide las ejecuciones particulares de distinta expresividad.”

Juan Pedro Esnaola
Nació en Buenos Aires el 17 de Septiembre de 1808 y falleció el 8 de Julio de 1878.
Fue pianista, compositor y funcionario público. Estudió música en la Catedral de Bs. As. con el Director Musical, que a su vez era su tío, José Antonio Picasarri. Su tío era monárquico y junto a él emigró a Europa, allí estudió en París, Madrid, Viena entre 1818 y 1822.
A los 14 años componía música y fue un notable “niño prodigio”. Regresó su familia con la amnistía a los opositores de la revolución dada por Martín Rodríguez, tuvo entre sus alumnos a Manuelita Rosas y fue amigo de su padre Juan Manuel. Con Sarmiento fue jefe del Departamento de Escuelas y en esta, fue Presidente de la Escuela de Música en 1875 y entre otras cosas, fue Juez de Paz.


Día de la escarapela

El 18 de mayo se conmemora el día de la Escarapela. Así lo resolvió el Congreso Nacional de Educación en el año 1935.
La Escarapela nació a pedido de Manuel Belgrano, quien el 13 de febrero de 1812 estando a cargo del ejército en Rosario (Santa Fe) le pidió al Triunvirato que dispusiera autorizar un distintivo que puedan usar sus soldados para distinguirse frente a las tropas enemigas (recordemos que los soldados usaban sus propias ropas al no contar con uniformes).
El Gobierno autorizó utilizar la cocarda blanca y azul celeste por resolución de fecha 18 de febrero de 1812, dando nacimiento así a la escarapela Nacional.
El 27 de febrero del mismo año, Belgrano juró la Bandera mandada hacer con los mismos colores, pero sin la autorización del Triunvirato, que al enterarse ordenó dejar sin efecto.
La Escarapela toma sus colores de la Orden Borbónica a quien pertenecía el Rey Fernando VII, preso por Napoleón y en nombre de quien gobernaba el Triunvirato, por ese motivo no debe sorprender que también cintas celestes y blancas se usaran durante las invasiones inglesas por parte de nuestros defensores en 1806 y en el cabildo de 1810, ya que se luchaba en nombre del rey depuesto.


24 de marzo

Se veía venir. Mas era imposible imaginar que nuestro país pudiera ser el escenario del terrorismo de Estado.
La década del ‘70 había amanecido de la mano de la alegría, pacifica rebeldía generada por adolescentes de pelo largo, pantalones anchos y camisas floreadas. Música fuerte y deseos de construir un nuevo mundo.
Pero ese día se da en marcar que había seres humanos capaces de torturar: alguien puede imaginarse cómo habría que hacerlo? atar un chico de cualquier edad reducido a la impotencia, rodeado de miserables capaces de ser indiferentes y luego todo lo que pasó y no reiteraré.
Sólo siento, después de haber vivido esa etapa de nuestro país, que hoy la política más allá del discurso poco o nada hace honor a los valores que inspiraron aquella generación.
Cualquiera de quienes dieron la vida soñaban con un país que todavía no es este. Con una democracia que no es esta. Con una dirigencia que tampoco es esta.
Me duele pensar que en vano hoy no estén y en honor a ellos quiero tener esperanzas.




Es una fecha que uno recuerda con dolor, seguramente por las consecuencias que sobrevinieron, algunas directas, sobre las personas que fueron movilizadas a ese lugar, y otras indirectas, como las circunstancias que acarreó este retroceso en la búsqueda que debemos tener de manera permanente, y seguramente tenemos todos los argentinos, de recuperar nuevamente las islas.
Estamos hablando de un lugar que por su distancia, por sus características y por su situación política, no todo el mundo ha tenido la oportunidad de conocer. Creo que la repetición de conmemoraciones y celebraciones, año tras año, de una tierra distante, es un modo de acercarla, de quererla, de valorarla, de sentirla cercana y de conocerla con más profundidad, hasta donde se pueda.
He tenido la suerte de poder viajar a las Islas Malvinas movido por una inquietud personal. Y allí me he sentido ajeno; así es como uno se siente en ese lugar: ajeno al mirar el paisaje, porque llueve intempestivamente y de pronto para, y de pronto sale el sol; con esa atmósfera gris y pesada; esas casas distintas; los colores distintos; esa ingenuidad de la gente en el trato, con esa actitud donde uno siente que pareciera atravesar las paredes de la indiferencia y con esos autos que van de la mano contraria a nuestro sistema de circulación.
Ese modo de vida de una comunidad tan pequeña, que lo vive de manera tan distinta, nos pone lejos en la consideración de su modo de vida; seguramente han nacido generaciones y generaciones en ese lugar. El camino indefectiblemente es otro.
Con respecto a lo que pueda expresar de haber estado allí, es más lo que se siente que lo que uno puede transmitir con palabras. Para coronar esta recordación eterna y permanente de ese lugar en donde está enclavado el cementerio argentino, digo que para llegar allí hay que atravesar la isla en diagonal por un camino de tierra, en donde uno no hace más que revivir las imágenes que vivimos en oportunidad de la guerra, atravesando campos minados, llegando a la soledad de esa cercana Bahía Ganso Verde, o Goose Green –como quiera llamársele-, que fue un lugar de cruentas batallas, en donde descansan allí los cuerpos que de alguna manera pudieron ser rescatados; entre ellos, fueron muy pocos los que pudieron ser identificados. Allí el viento y la soledad generan un sentimiento más que particular.
Honremos a nuestros soldados. Las islas Malvinas son argentinas.



Sr. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Meckievi.
Sr. MECKIEVI.- Señor presidente: quiero referirnos al hecho a que hizo mención el señor senador, para recordar esta dificultad que sabemos tener los argentinos con las fechas. El 2 de abril, de alguna manera, debemos recordar lo que fue la gesta de los soldados en una causa que seguramente nos alinea en un pensamiento igual a todos los argentinos.
Es una fecha que uno recuerda con dolor, seguramente por las consecuencias que sobrevinieron, algunas directas, sobre las personas que fueron movilizadas a ese lugar, y otras indirectas, como las circunstancias que acarreó este retroceso en la búsqueda que debemos tener de manera permanente, y seguramente tenemos todos los argentinos, de recuperar nuevamente las islas. Recién escuchamos consideraciones políticas, muchas de las cuales, por cierto, comparto.
Estamos hablando de un lugar que por su distancia, por sus características y por su situación política, no todo el mundo ha tenido la oportunidad de conocer. Creo que la repetición de conmemoraciones y celebraciones, año tras año, de una tierra distante, es un modo de acercarla, de quererla, de valorarla, de sentirla cercana y de conocerla con más profundidad, hasta donde se pueda.
He tenido la suerte de poder viajar a las Islas Malvinas movido por una inquietud personal. Recién escuchaba las palabras del senador referidas a aquellos que piensan que la autodeterminación puede ser un elemento, y allí me he sentido ajeno; así es como uno se siente en ese lugar: ajeno al mirar el paisaje, porque llueve intempestivamente y de pronto para, y de pronto sale el sol; con esa atmósfera gris y pesada; esas casas distintas; los colores distintos; esa ingenuidad de la gente en el trato, con esa actitud donde uno siente que pareciera atravesar las paredes de la indiferencia y con esos autos que van de la mano contraria a nuestro sistema de circulación.
Ese modo de vida de una comunidad tan pequeña, que lo vive de manera tan distinta, nos pone lejos en la consideración de su modo de vida; seguramente han nacido generaciones y generaciones en ese lugar. El camino indefectiblemente es otro.
Con respecto a lo que pueda expresar de haber estado allí, es más lo que se siente que lo que uno puede transmitir con palabras. Para coronar esta recordación eterna y permanente de ese lugar en donde está enclavado el cementerio argentino, digo que para llegar allí hay que atravesar la isla en diagonal por un camino de tierra, en donde uno no hace más que revivir las imágenes que vivimos en oportunidad de la guerra, atravesando campos minados, llegando a la soledad de esa cercana Bahía Ganso Verde, o Goose Green –como quiera llamársele-, que fue un lugar de cruentas batallas, en donde descansan allí los cuerpos que de alguna manera pudieron ser rescatados; entre ellos, fueron muy pocos los que pudieron ser identificados. Allí el viento y la soledad generan un sentimiento más que particular.
Quiero referir, con esto de poner algunas notas que hagan al conocimiento de todas las personalidades, a que durante los años en que nuestro país procuró ejercer sobre estas tierras algún viso de gobernabilidad, se designaban comandantes de la Islas Malvinas, y nosotros como habitantes de la provincia de Buenos Aires deberíamos tener claro que eso era así porque la pertenencia de las Islas Malvinas era de la provincia de Buenos Aires, y así es que no erigía una gobernación. Tiempo después, por decisión de Juan Manuel de Rosas, concurre a hacerse cargo del gobierno de las Islas Luis María Vernet, pero hasta entonces la pertenencia, porque se consideraba de adhesión al territorio, no era ni de San Cruz ni Tierra del Fuego sino de nuestra Provincia de Buenos Aires, generando por esta razón un vínculo más cercano y más afectivo, si así de claro lo tuviéramos.
Particularidades hay muchas, algunas vinculadas a hechos históricos, de personas que no conocemos que han ofrendado su tiempo y su vida y que debiéramos repasar. Asimismo, debiéramos conocer otros aspectos, su vínculo y la razón de ser de su descubrimiento.
Estas islas fueron descubiertas cuando Hernando de Magallanes en 1520 procuraba encontrar un paso al Océano Atlántico, y hoy nosotros estamos acostumbrados a la existencia del Canal de Panamá. Consecuentemente, el transporte y traslado de las naves se hace a través de esta vía entre los dos océanos. Por eso, entonces, la búsqueda de un paso generaba un tránsito, un tráfico naviero más que significativo, porque era tiempos de desarrollo de la península de California, del oro de Estados Unidos y para llegar a Medio Oriente se buscaba paso por estos lugares.
Fue así que se circunvaló el Cabo de Hornos. Magallanes, abriendo camino y habiendo parado en el Puerto de San Julián, en la provincia de Santa Cruz, envía una expedición al mando de Gerónimo de Guerra y con Esteban Gomes, que era el piloto, y así descubre en el año 1520 estas islas que denominó Sansón. Al no saberse exactamente el día del año 1520 en que fueron descubiertas, se lo deduce a partir del nombre que le ponen, ya que el patrono del día 28 de julio es San Sansón. Entonces, se entiende que fue un 28 de julio de ese año cuando fueron descubiertas y denominadas con el nombre de este gigante.
De allí entonces la fecha y, seguramente, los primeros que las divisaron fueron muchos, y uno se asombra que en un sitio tan distante y lejano haya habido un tránsito y un constante anclaje en el lugar. Parece ser que en el tránsito que se hacía a través del Cabo de Hornos las aguas, naturalmente, en el viaje de regreso, llegaban a esa zona, por cuanto tomó una importancia más que significativa.
Transcurre el tiempo, y es en el año 1764 cuando el almirante Louis Antoine de Bougainville funda el puerto Saint Louis, en conmemoración del rey Luis XV, y bautiza a las islas con el nombre de Malvinas.
El nombre de Malvinas surge en esta oportunidad, ya que había una localidad, un puerto en Francia, que se llamaba Saint-Maló, que era algo así como la capital del mundo marítimo, y de allí salía la gran mayoría de los aventureros, los que buscaban nuevos lugares, los que buscaban nuevas tierras. Es decir, era un puerto con un tránsito más que significativo, que recorrían bastas regiones del mundo. Consecuentemente, ese vínculo entre todos los que se referenciaban en ese puerto se los llamaba malouines y por ser estos fuente de detención en estas islas, eran los que más pagaban y las utilizaban para reabastecerse, se los denominó malouines, el cual devino luego castellanizándose posteriormente en el nombre de Malvinas, el que todavía conservamos. Esto es para conocer algunos de los aspectos.
Los ingleses, por ejemplo, las llamaban Falklands, que era el apellido de un comisionado del almirantazgo, y ese nombre se lo ponen al canal que nosotros denominamos San Carlos, que es el que separa estas dos islas. Nosotros tenemos muy internalizado que son dos islas, pero en realidad son 420 islas, aunque dos son las mayores. El canal es denominado por este almirante por el apellido mencionado. Y el uso, posteriormente, hacía individualizar a las islas, por la Falklands del Oeste y la Falklands del Este, deviniendo para esta señalización la incorporación de ese nombre a todas las islas.
Una curiosidad más relativa a los nombres es que tiempo después, en 1768, había una autoridad española que le cambia el nombre a ese puerto que había fundado Bougainville, que le había puesto Saint Louis. Así es que manda a pedir a Buenos Aires la imagen de una virgen para ser la patrona de ese lugar tan desolado, tan inhóspito y tan desértico, y pide cualquier virgen, cualquier imagen que pudieran mandar.
Y es así que les envían la imagen de nuestra señora de La Soledad. Esa imagen religiosa es la que motiva el cambio de nombre, del puerto Saint Louis, por el de puerto Soledad. El puerto Soledad tiene la denominación de una de las islas como isla Soledad, que no es otra cosa que el nombre de la virgen.  
Tiempo después el gobernador Luis María Vernet bautiza a su hija con el nombre de Soledad, y se dice que es la primera mujer del país que lleva ese nombre y que en la actualidad se utiliza como nombre de mujer. Estas son rápidas consideraciones, para ponerle una cuota de curiosidad al nombre, que si lo recordamos nos va a familiarizar y a acercar.
Un poco para redondear, pasando de los nombres a dos pequeños hechos, y termino, señor presidente, es que en estos tiempos se instaló la denominación de Gaucho Rivero. Tal es así que el campeonato de fútbol lleva su nombre, y esto ha permitido que conozcamos un poco más algunos aspectos y el rol que había cubierto este personaje tan singular, que en tiempos en que por la llegada de los ingleses toman las islas, no dejan una guarnición suficiente, caen en una cierta vacancia, y es Rivero, junto a otras siete personas -eran ocho en total: tres gauchos y cinco indios- proceden a generar un hecho, de la que hay una versión pseudopatriótica, patriótica de decir que procuraron tomar el control de las islas. Esta es una versión de las más conocidas.
Hay otra versión que dice que, en realidad, estaban protestando por la falta de pago de sus trabajos. Para abonar esta teoría se puede recorrer cuáles fueron los hechos que realmente provocaron hacer una matanza importante de habitantes del lugar, de habitantes que no tenían una significación militar ni política. Mataron a quien era un puestero, el almacenero del lugar, personas sin cargo ni función, que permitiese sostener con mucha fuerza esa teoría que los habilita como una teoría más.
Lo cierto del caso es que procuran establecerse en el lugar, pero posteriormente deben rendirse, y cuando enterados acá en el Río de la Plata que este levantamiento había existido, mandan allí una nave inglesa, y a consecuencia de eso se designa la primera autoridad militar inglesa en el lugar, como consecuencia de ir a sofocar este levantamiento.
El gaucho Rivero es encarcelado y trasladado a Río de Janeiro, después a Inglaterra. Allí no lo juzgan, después lo devuelven y lo sueltan por Montevideo.
El último comentario es referente a cuándo fue la primera vez que se izó el pabellón nacional en las Islas Malvinas, para permitir que sea recordado quién tuvo a su cargo esa simbólica y significativa tarea.  
Pensemos que nuestro país daba sus primeros pasos sobre la independencia, allá por 1810 y 1816. Nuestro país no tenía una flota y sí suficientes problemas por las guerras intestinas entre las provincias como para poder desplegar rápidamente una ocupación del territorio. Tal es así que, por ese entonces, estaba más comprometida la Patagonia que las Malvinas.
Nadie cuestionaba la titularidad de las Malvinas, y sí se cuestionaba la Patagonia, sobre la que Chile tenía pretensiones de tomar parte de ese territorio, lo cual hacía que este lugar estuviese un poco a merced de quien se adentrase a transitar. Fue así, consecuentemente, que era un lugar donde la fauna llevaba a muchas naves de distintas banderas para la captura de animales que había en el lugar. Y eran tales los estragos que estaban haciendo, que el gobierno de Buenos Aires, encomienda una tarea a David Jewett –no sé bien cómo se pronuncia-, que era un corsario que el gobierno había contratado. Al no tener flota, era una actividad legal ser corsario –no tengamos la imagen de lo que hoy consideramos como tal-, y ellos salían a enfrentar las naves fundamentalmente del comercio con los países con los cuales estaban en guerra.
El jefe recibe instrucciones de tomar el control del lugar, y va con una embarcación y pobres tripulantes, que después de una gira que realizan atacando naves en el Atlántico, llegan a la zona y encuentran a cincuenta naves extranjeras en el mismo lugar.
Y con una osadía que lo caracteriza les dirige a todas ellas una nota muy cortés, diciéndole que en nombre del gobierno de las Provincias Unidas venía a hacerse cargo como correspondía de un territorio que era de las Provincias Unidas, y les invitaba a moderar las actividades, y que él las iba a regular. Digamos que es un personaje que habrá significado el asombro de quienes ahí no tendrían el mínimo sentimiento de autoridad. Así es que permanece en el lugar, y notifica a cada quien. Y fue un 6 de noviembre de 1820 cuando, ante la indiferencia, porque nadie le daba “bolilla”, hace bajar a sus tripulantes, rotosos, en condiciones bastante lamentables, toman el poste, el mástil, e izan el 6 de noviembre de 1820 a la vista de todos los que en el lugar estaban la Bandera Argentina, dirigiéndose como autoridad. Y desde allí eleva una proclama y dispara cañonazos en grupos que no hubieran resistido ninguna pedrada.
Lo cierto es, que esto toma trascendencia, salen en periódicos españoles y norteamericanos, pero ninguno ni nadie hizo ningún tipo de reclamo, por cuanto creo que es meritorio el accionar de este último funcionario porque llevaba un poder del gobierno, que izó por primera vez el pabellón nacional en las Islas Malvinas. Y al cabo de un tiempo, permaneció una buena cantidad de meses, pero producto de enfermedades y en estado de abandono significativo fue reemplazado por otro comandante. Pero tuvo el honor, un 6 de noviembre de 1820, de llevar por primera vez la Bandera Argentina al lugar.



A 57 años del golpe de Estado que derrocó al gobierno del General Perón, quiero retomar un fragmento de mi libro "Nomeolvides (que no te olvidaré)"  (que puede descargarse en esta página) para recordar con una anécdota el sentimiento de los peronistas que aún sufriendo la prescripción de sus ideales, lucharon por ellos.
"Con el derrocamiento del gobierno que encabezaba el General Perón el 16 de junio de 1955, la asunción de la tiranía sanguinaria encabezada por Pedro Eugenio Aramburu y el asesino Isaac Rojas, no conformes con los fusilamientos y el encarcelamiento indiscriminado de miles de peronistas, llegaron a sancionar el famoso decreto Ley Nº 4.161 por el cual se penaba con cárcel de 30 días a 6 años no excarcelables, el delito de pronunciar el nombre propio ...“del presidente depuesto o de sus familiares”, cantar la marcha, tener una foto, un distintivo ...“creados o a crearse.”
Ante tanta imaginación, los compañeros también respondieron con imaginación, y repito aquí una versión de la cual no tengo comprobación pero que me parece posible por su lógica, y porque entre otras cosas, me gustaría que si no fue, al menos pudiera haber sido. Así me la contaron compañeros que por tradición oral la habían recibido de otros compañeros, y es la siguiente:
“En esa época (1956) en la esquina de Corrientes y Esmeralda, una viejita, a la que algunos agregan que era española y hay quienes incluso afirman que le llamaban “la violetera”, ofrecía “pegar en la solapa del saco” esa flor de “no me olvides” que tiene la particularidad de adherirse a la ropa. Y esta tarea era a cambio de una moneda con la que solicitaba se le retribuyese su presente.
Pareciera entonces que quienes elegían como punto de encuentro los cafés ubicados en el lugar, en determinado momento se observaban entre sí portando esta flor en cada reunión, producto de concurrir siempre al mismo lugar, hacerse el aguante hasta que cada uno llegase al café, y por qué no, la actitud solidaria de todo buen compañero de ayudar a la anciana con algún centavo. Es decir que por casualidad todo compañero inhabilitado de usar un distintivo vinculado al peronismo, se sorprendía de ver que ese lugar estaba siendo ocupado por una flor, sencilla, humilde, que llevaba nada menos que el nombre de “nomeolvides”.
De allí en más, cuentan que algunos la hacían de paño lenci, que alguien la recogió  y la hizo hacer de metal;  y que un día yo también tuve la suerte de recibirla de manos de una antigua compañera y hoy la conservo con mucho amor y orgullo luego de haberla hecho reproducir para ofrendarla, para que no se olvide.
Luego me enteré que Arturo Jauretche creó la “canción del nomeolvides”. El periódico “El 45” le dio publicidad y según me cuenta el compañero Pedro Bevilacqua, el compañero Miguel Tejada que según este relato pasó de ser Diputado Nacional a militante clandestino de la resistencia, llevaba en su mochila de fugado con “captura recomendada” un pliego de papeles que leía en las cocinas de las humildes casas donde encontraba asilo. Eran sus poesías. De ellas una de sus coplas decía:
"El pueblo lucha y luchando
no da tregua ni la pide;
y sobre su pecho ha puesto
una flor de nomeolvides.
Se vinieron los gorilas,
de la selva se vinieron.
con garrotes y pistolas,
contra todo arremetieron.
Nomeolvides, nomeolvides,
Que jamás te olvidaré;
En los muros y en mi pecho,
Juan Perón escribiré.
Métanle carbón y tiza,
Métanle tiza y carbón;
La verdad está en los muros.
Y la fe en el corazón."
Pues bien compañero, si se te ha ocurrido portar esta flor y estás dispuesto a hacerlo, es un acto de amor, de responsabilidad, una decisión de hacerse cargo, como hacemos los peronistas.
Y como es mucho pedir vivir como ellos vivieron, alcanzará con sentir como ellos sintieron."



No existe documentación acerca de la elaboración ni aprobación del Escudo de la Nación Argentina. Si sabemos que tiene como antecedente el sello que utilizó la Asamblea de 1813. Pero las actas de la “Soberana Asamblea General Constituyente de 1813-1815” que pudieran guardar información fueron extraviadas después de la batalla de Caseros ya que se encontraban en la biblioteca de Juan Manuel de Rosas y en 1852 el ministro de Gobierno Valentín Alsina se las remitió al Ministro de Instrucción Pública, Vicente Fidel Lopez, y de allí en adelante nada más se supo, al igual que las “Actas del Congreso de Tucumán de 1816-1820”.
La Asamblea de 1813, comenzó sus sesiones el 31 de enero de ese año y el sello antecedente del Escudo apareció por primera vez el 22 de febrero en un documento que otorgaba carta de ciudadanía a Don Francisco de Paula Saubidet. Podemos deducir que dado el breve lapso de tiempo transcurrido entre el inicio de sesiones y la utilización del sello, seguramente fue mandado hacer por el organismo que convocó a la Asamblea, y en ese caso sería el Segundo Triunvirato.
También sabemos que Rivadavia, miembro del Triunvirato había encargado dos diseños a Antonio Isidro de Castro, peruano, quien desde chile los habría remitido en agosto de 1812 y por lo tanto es muy probable que se corresponda a alguno de esos diseños y consecuentemente De Castro pueda ser el autor. Y sabemos que el sello fue elaborado materialmente por el grabador cuzqueño, Juan de Dios Rivera, que estaba radicado en Buenos Aires y que se dedicaba a esa tarea. Esta información surge de documentación del Archivo general de la Nación de la cual surge un reclamo de pago que el mismo efectúa por la elaboración de dos sellos, uno para la Asamblea y otro para el Poder Ejecutivo ejercido por el Segundo Triunvirato.
Este instrumento nació para reemplazar el Escudo de Armas del Rey, que se utilizaba para oficializar las documentaciones. Ahora bien, el 3 de marzo de 1813 por iniciativa del Diputado Pedro de Agrelo, la Asamblea mandó acuñar moneda al Potosí, donde debía en una de las caras “...grabarse el sello de la Asamblea pero sin el Sol (en las de plata) y en las de oro igualmente el escudo sin el sol (que si estaría gravado en ambas en el reverso de las monedas con sus 32 rayos flamígeros y rectos alternados) y agregado debajo de los dos brazos del dibujo del sello, trofeos militares consistentes en dos cañones cruzados banderas y un tambor”.
El 12 de marzo se hizo obligatorio el uso para el Poder ejecutivo (fecha que luego se tomó como Día del Escudo Nacional).
El 27 de marzo del mismo año se decretó que ”...debía sustituirse el escudo de Armas del Rey de los lugares públicos... por “LAS ARMAS DE LA ASAMBLEA” y sólo permanecerán en las banderas y estandartes que la tengan...”. Así comenzó a reemplazarse del frente de los edificios públicos el escudo del rey por el sello de la Asamblea, adquiriendo el carácter de escudo sin norma que lo dispusiese.
Progresivamente lo fueron tomando las Provincias e instituciones que lo fueron modificando, agregándole banderas, trofeos, alterando los rayos del sol etc. nació así la necesidad de dictar el decreto 10.302 en Acuerdo General de Ministros el 24 de abril de 1944 donde dispone que debe tomarse el diseño original de 1813 y agregan la imagen que corresponde a los efectos de unificar su diseño.

Información heráldica del Escudo Nacional
El dibujo se corresponde a un emblema que usaban los miembros de un club revolucionario francés, como salvoconducto para acceder a la asamblea Legislativa entre los años 1790/93. Sólo difiere de nuestro escudo en las características del sol y de que el celeste del campo superior es una imagen del mar con olas y la cinta que ata los laureles en la parte inferior es de color roja. Su semejanza es de tal magnitud que, a no dudarlo, se tuvo en cuenta a la hora de diagramarlo.
En nuestro escudo se estrechan dos manos derechas representando la unión de los pueblos de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
El gorro de Gules, es símbolo de la libertad. El gorro, mal llamado Frigio, es un gorro “Pileo”.
Frigio alude a una región del noroeste de Asia menor llamada Frigia donde se usaba un gorro que cubría toda la nuca y tenía orejeras que se ataban por debajo del mentón (como el que aquí conocemos como gorro coya). En cambio el gorro “pileo” era el usado por los romanos “hombres libres” y los esclavos libertos, haciendo saber su condición de libres. Es de base cónica y punta redondeada.
En el diseño se le suma una “borla” en el extremo posible influencia del llamado “gorro de manga” usado por la gente de campo. Siempre se lo denominó “gorro de la libertad” hasta que Sarmiento lo denomina frigio en un acto en homenaje al General Belgrano con motivo de la inauguración de un monumento.
Consta de una pica (lanza corta) que simboliza el propósito de defenderla con las armas.
El sol naciente anuncia la aparición de la Nueva Nación (el sol, el mismo de la bandera, es el de los pueblos originarios con 21 rayos alternados, 10 flamigeros y 11 rectos).
Los laureles representan la victoria (no tienen frutos rojos como corresponde a la heráldica), el triunfo de Suipacha y Tucumán. Y la cinta que ata por debajo las dos ramas de laureles con un moño azul y blanco, aluden la nacionalidad argentina.

Escudo de la Provincia de Buenos Aires
Hasta 1813 la ciudad de Buenos Aires usaba como escudo el español. A partir de esa fecha y en virtud de la disposición ya comentada comienza a usar el sello de la Asamblea. Igualmente la Provincia de Buenos Aires desde su creación en 1820.
El 19 de octubre de 1935 para definir el Escudo Provincial y buscando diferenciarlo del Nacional, se dicta la ley 4351 la que establece como distinción del Nacional que el Provincial tendrá la elipse de color Dorado. Aquí la ley dice que el “gorro será Frigio”. Ya los dichos sarmientinos habían ganado la batalla y como verán son distintos los gorros de ambos Escudos.
Los brazos desnudos están tomados más cerca de las manos. El sol es “semipleno” aparece con la boca incluida a diferencia del nacional y además cuenta con 120 rayos, 40 lineales largos y 80 cortos todos rectos.
A los lados de la elipse tiene por derecha, una rama de olivos que significa triunfo en la paz, sabiduría, buen nombre y una de laurel a la siniestra, sin tocarse en la parte superior y con frutos de color natural. También la cinta moño celeste y blanco que ata ambas ramas en la parte inferior se distingue por tener flecos de oro.



Tradición “Tradere”, donación, legado. Lo que tenemos en común.

“Yo he conocido cantores 
Que era un gusto el escuchar, 
Más no quieren opinar 
Y se divierten cantando, 
Pero yo canto opinando 
Que es mi modo de cantar” 

José Rafael Hernández nació en  el Partido de San Martín el 10 de noviembre de 1834. Su madre tenía ideas unitarias. Su padre Federal, mayordomo de Juan Manuel de Rosas.
Su madre, Isabel Pueyrredón, prima de Juan Martín Pueyrredón, muere cuando él era chico. Por ese motivo se va a vivir con su  abuelo Gregorio Hernández Plata. A los 12 años, por problemas de salud se fue a vivir al campo con su padre. Allí en la estancia “Camarones“ y “Sierra de los Padres” conoce y aprende sobre la vida en el campo.
A los 19 años ingresa al ejército. Combate en la batalla de “San Gregorio” y “El Tala”, posteriormente en “Cepeda” y “Pavón”.-
Cuando tenía 23 años de edad, fallece su padre víctima de un rayo. En el medio, por razones políticas, se batió a duelo con un oficial motivo por el cual debió alejarse rumbo a entre Ríos.
Perteneció al Partido federal Reformista. Quería que Buenos Aires se integrara a la Confederación.Consideraba que Rosario debía ser la Capital de la República. Propiciaba la autonomía municipal, la elección popular, de los jueces de Paz, Comandantes  militares y Concejeros Escolares. 
A los 22 años ingresó al periodismo en “La reforma Pacifica”, alineado con los “Chupandines”, frente a los “pandilleros” de Mitre y Alsina, que bregaban por la separación de Buenos Aires. Cabe destacar que en 1856 había en Buenos Aires 10 imprentas.
Decía que la guerra de la Triple Alianza, servía para la extirpación formal y material del gaucho, mediante la conscripción forzada. “No tenemos derecho de expulsar a los indios. Menos de exterminarlos.” Para José Hernández la civilización sólo puede dar los derechos que se deriven de ella.-
En 1869, en su periódico, “El Río de la Plata”, reclamó que los argentinos no olvidaran Malvinas. Pidió velar por la integridad territorial.
Indignado por su asesinato, publicó la vida del Chacho Peñaloza,  
Fue taquígrafo en la Convención Nacional de Santa Fe. Allí conoció a Sarmiento (sobre quien reparó al ver que maniobraba para quitarse los zapatos en medio de la sesión). Luego fueron enemigos. Sarmiento  puso precio (100.000 pesos fuertes) su cabeza junto a la de López Jordán el 28 de mayo de 1873 y debió emigrar a Uruguay.
Creó dos medios periodísticos en 1876 llamados “Bicho colorado” uno y “Martín Fierro” el otro. Eran un semanario humorístico, de política, literatura y noticias. 
En 1877 fue candidato a Senador de la Provincia de Buenos Aires por el Partido Autonomista y se alejó cuando su partido acordó con los Mitristas.
En 1879 fue electo Diputado por la Segunda Sección Electoral y presidió la Honorable Cámara de Diputados.
Junto a Hipólito Irigoyen fundó el “Club de la Juventud Porteña” para apoyar la candidatura de Roca a la Presidencia, frente a Carlos Tejedor. Y cuando este no aceptó el resultado, se enfrentaron en combate. Sin tomar parte, Hernández se sumó a la Cruz Roja para ayudar a los heridos. 
Fue Senador Provincial en 1881 y reelecto en 1885. Trabajó con Dardo Rocha en el proyecto de Fundación de la ciudad de la Plata. Muchos consideran que el nombre fue influencia de él, ya que se trataba del segundo apellido de su abuelo Gregorio Hernández Plata. El 19 de noviembre de 1882 preparó los asados de la inauguración de la capital en la esquina de 5 y 51.- 
Falleció siendo Senador el 21 de octubre de 1886. Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta.

El Proyecto para declarar el Día de la Tradición en nuestra Provincia, fue una iniciativa de una Agrupación Platense llamada “Bases”, que presentó esta petición en el año 1938, haciéndola suya los Senadores Edgardo Miguenz y Atilio Roncoroni. Hecha Ley, fue promulgada el 18 de agosto de 1939 y lleva el Número 4756.
En su artículo 1 expresa: “Instituyese como “Día de la Tradición”, en el territorio de la Provincia, el día de noviembre de cada año, aniversario del nacimiento (siempre es la muerte) de José Hernández.
Art.2 En dicho día, se darán en todas las escuelas públicas de la Provincia clases alusivas sobre arte, ciencia y música nativa y con especialidad sobre “Martín Fierro”, el inmortal  poema de Hernández, la emisora oficial de radio propalará exclusivamente música autóctona y en el Parque criollo “Ricardo Guiraldes”, Museo de Luján y otros sitios adecuados, el Poder Ejecutivo organizará fiestas de carácter regional.- 
Art.-3 comuníquese al P. E.”
En Nación, la Ley 21.154 correspondiente al Día y Ciudad de la Tradición, fue sancionada el 30 de septiembre de 1975, expresando:
“Art.1.-Declarase Día de la Tradición, en todo el territorio de la Nación, el 10 de noviembre.- 
Art.2.-Declarase ciudad de la Tradición a la ciudad de San Martín, Partido del mismo nombre de la Pcia de Bs. As. por ser el hito N° 1 de la argentinidad y cuna del nacimiento de don José Hernández.- 
Art.-3.-comuníquese etc.-”



José Hernández fue poeta, periodista, orador, comerciante, contador, taquígrafo, estanciero, soldado y político. Tomó contacto con gauchos e indios y, debido a su proximidad con ellos, tuvo la oportunidad de conocer sus costumbres, su mentalidad, su lenguaje y su cultura.
Trabajó en el diario "El Nacional Argentino" y fundó "El Río de la Plata" y el "El Eco" de Corrientes. También colaboró en los periódicos "La Reforma Pacífica", "El Argentino" de Paraná y " La Patria" de Montevideo.
Fue Diputado y Senador de la Provincia de Buenos Aires. Junto a Dardo Rocha, tomó parte activa en la fundación de La Plata y, siendo presidente de la Cámara de Diputados, defendió el proyecto de federalización por el que Buenos Aires pasó a ser la capital del país.
En el orden militar actuó en San Gregorio, en El Tala e intervino en las batallas de Pavón y de Cepeda. Luchó además junto a López Jordán en Entre Ríos.
En 1872 publicó "El Gaucho Martín Fierro" y su éxito entre los habitantes de la campaña lo llevó en 1879 acontinuarlo con "La vuelta de Martín Fierro", edición ilustrada por Carlos Clérice. En 1881, publicó "Instrucción del Estanciero".
Murió el 21 de octubre de 1886 en su quinta de Belgrano. Sus restos se encuentran en el cementerio de La Recoleta.
Creo en la necesidad e importancia de dar valor a la cultura y a los hombres que la presentan porque de esta forma contribuimos a forjar la identidad de nuestros pueblos. Por eso presenté un Proyecto de Ley para declarar a José Hernández ciudadano ilustre de la Provincia de Buenos Aires, en reconocimiento a su obra, tanto en el campo literario como político.



Florencio Molina Campos nació en la ciudad de Buenos Aires el 21 de Agosto de 1891. Desde chico comenzó a dibujar paisajes campestres y figuras gauchescas, con su vestimenta típica o simplemente la faena que el presenciaba en su estancia Los Ángeles del Tuyú, en la provincia de Buenos Aires, y en La Matilde de Chajarí, provincia de Entre Ríos.
A los treinta y cinco años, inauguró su primera exposición en el Galpón Central de la Sociedad Rural. Desde 1931 hasta 1944 pintó los almanaques para la Fábrica Argentina de Alpargatas que conforman no sólo lo más difundido sino lo más importante de su obra. Son memorables sus ilustraciones para el Fausto de Estanislao del Campo.
Residió en Estados Unidos, donde Walt Disney lo contrató como asesor para varias de sus películas hasta 1958 que regresó a la Argentina. Murió el 16 de noviembre de 1959 en su ciudad natal. Sus restos permanecieron en la bóveda familiar de la Recoleta hasta 1970 y posteriormente fueron trasladados al Cementerio de Moreno, en donde permanecen.
La identidad de nuestros pueblos se forma contribuyendo a la cultura, pero sobe todo resaltando la importancia que ésta tiene. Por ese motivo presenté un Proyecto de Ley declarando Ciudadano Ilustre post mortem al siempre vigente Molina Campos.  Por su invalorable aporte a la cultura a través del rescate y puesta en valor del acervo gauchesco nacional y, en particular de la provincia de Buenos Aires, es una figura que se merece este homenaje.



Ramón fue secretario privado del General Perón durante 17 años. Cuenta hoy con 83 años de edad y siempre que nos encontramos me encanta conversar con él largo y tendido, porque pocos conocen aspectos tan importantes de la vida y pensamiento del General como él.
Ramón fue al exilio con el General en el año ´55 y permaneció junto a él hasta el regreso.
Les contaré una anécdota que él me contó y que pocos conocen:
La Revolución Fusiladora del ´55, entre muchas otras cosas que hizo para combatir al peronismo (recuerden mi librito “Nomeolvides”), difamó a Perón diciendo que contaba con una enorme fortuna de trescientos cincuenta millones de pesos.
La verdad fue que todo el capital que tenía Perón cuando debió exiliarse era de 13.000 dólares.
Un día, Ramón indignado por una publicación de un diario argentino que hacía referencia a la supuesta fortuna (nadie mejor que él conocía estos detalles) le lleva el diario a Perón y le dice “…mire mi General lo que dicen estos difamadores, hay que hacer algo, hay que desmentirlo…” El General lo miró y le dijo “Ramón no desmienta… La difamación nos dará crédito…” 
Según Ramón “Estaba claro que íbamos a necesitar ayuda económica y si pensaban que teníamos tanta plata, iba a ser más fácil conseguir un préstamo.”
Una hermosa anécdota que sirve para recordar que hoy, su viuda María Estela Martinez de Perón, ha debido vender parte de la casa que habita en España, justamente por no tener fortuna.
Cosas de la historia.



Era una noche de la “Segunda Fiesta de la Guitarra”.
Al costado del escenario, instalado en el Estadio Municipal, con no más de quinientas personas de público, ”el Negro Luna” presenciaba una acalorada discusión que manteníamos con la figura folclórica contratada como número central.
El invitado, no obstante el contrato que había firmado, se negaba a recibir el pago en cheque y reclamaba “efectivo”.
“El Negro”, con quien yo no tenía mayor trato, me pone la mano en el hombro y me dice ”. ...venga Intendente, vamos a tomar unos vinos…” y comienza a caminar en dirección a uno de los quioscos que estaban instalados cerca de la entrada opuesta al escenario, para el lado de los mástiles.
Era indudable su intención de calmar los ánimos. Mientras caminábamos me contó cómo había empezado el Festival de Cosquín, con dificultades, con poco público (según él menos de los que teníamos esa noche).
Con notable humor, me habló de los ”personajes” del mundo artístico, sus requerimientos muchas veces ridículos y también anticipó que el ”artista” en cuestión subiría al escenario y daría un discurso muy “popular”.
A partir de aquel momento “el Negro Luna” fue un amigo consejero. Con frecuencia nos invitaba a sus programas tanto de radio como de televisión y difundía nuestra Fiesta.
Fue sin duda la primer persona que teniendo relieve, agregó compromiso y colaboración.
Fue por ello que tiempo después y cuando ya tenía la convicción de que la Fiesta se encaminaba a un destino trascendente, que decidí por Decreto Municipal, designarlo Padrino de la Hoy “Fiesta Nacional de la Guitarra”.
El tiempo permitió que profundizáramos la relación personal y muchas veces, cuando yo cumplía funciones en la ciudad de La Plata, solía llamarme para ir a cenar y hasta alguna vez me aparecía con él en algún asado de amigos donde los sorprendía con el cantor.
Otras historias compartimos que en ésta oportunidad no vienen a cuento, solo que los sentimientos cada quien los expresa como prefiere, y quería compartir con la gente éste relato que para algunos será nuevo y para otros un repaso.
Espero nadie lo tome como una pedantería decir:
”. . .en nombre de la Fiesta Nacional de la Guitarra. . .un fuerte aplauso para vos.”



Pocos saben que al transitar por la Ruta Nº3 en este pequeño pueblo de la Provincia de Buenos Aires existe una referencia histórica que los roqueperenses defienden al considerar dicho lugar como la Cuna donde nació Juan Domingo Perón.
Las imágenes ilustran sobre este inmueble que habría sido comprado por los padres de Perón, conforme la documentación en escrituras públicas existentes, meses antes de que Juana Sosa diera a luz a su hijo Juan Domingo. Por tal motivo esta casa ha sido conformada como Museo, encontrándose en muy buen estado de preservación. 
Para quien disponga de algunos minutos en su viaje por el lugar vale la pena entrar a conocerla. Para ello debe ingresar a la ciudad por la Ruta Nº3, atravesándola hacia el lado opuesto, siguiendo por calle San Martin, pasando el centro primero y luego las vías del ferrocarril. Allí, sobre calle Juan Domingo Perón y Tagliafico, a mano izquierda se encuentra esta casa.



Manolo eligió morir…
Se venía el cumpleaños,…pero para celebrarlo esta vez, vendrían pocos amigos.
Terminaba el año…pero… no era necesario comenzar otro.
¿Seguir esperando? No tenía sentido. Si todo aquello por lo que debías ser reconocido, respetado, querido, valorado, ya lo habías hecho…y por lo visto no alcanzaba.
Entonces había que tomar una decisión,…sin secretarios, sin gabinete, sin Partido, sin reuniones, sin actos, sin homenajes,…sin discursos.
Irse…, todos lo decíamos después de octubre del 2007. Como no imaginarlo después de noviembre del 2008.
¿Que ibas a esperar?
Por eso Manolo si tu vida era Lanús, Perón, Evita, el 17 de octubre era mejor hacerle una trampita a la historia, hacer de cuenta que el último año no pasó.
Y que entonces nadie te vio venir, nadie se daba cuenta y que a todos mucho le importabas, por eso Manolo hoy que los “tomas por sorpresa”, te están llorando sin sentir vergüenza.
Seguramente exaltarán tus virtudes que no imitan.
Serás motivo de homenajes que no te hicieron cuando podías disfrutarlo.
Se apresurarán a designar con tu nombre algún lugar del pueblo al que amaste…
Por eso Manolo les ganaste, porque hoy no los escuchas, estás ahí pero no los ves.
Por eso Manolo hoy no voy, hoy te escribo, para que en tu viaje recuerdes que siempre me sentí tu amigo y seguro estoy que como en otras ocasiones en la que enfrentamos esa nueva estirpe, me guiñarás el ojo, cómplice de mis sentimientos.

Un fuerte abrazo,
Cro. Alfredo César Meckievi



SR. PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Meckievi.
Sr. MECKIEVI .- Señor presidente: este es un tema en el que si hubiéramos tenido el tiempo y la posibilidad de trabajar el tenor del proyecto, tal vez hubiéramos coincidido. Sólo que al tratarse de una adhesión, como así lo expresa una ley, nos surgen diferencias. Estas diferencias se refieren que en la adhesión a una ley, nosotros hubiéramos estado de acuerdo si esa ley contemplara tres o cuatro aspectos. Por ejemplo, que esa ley contemplara la situación de la provincia de Buenos Aires.
Estamos en la provincia de Buenos Aires, con un déficit creciente, con requerimiento de endeudamiento, con emisión de bonos y en un estado de indefensión frente a lo que debería ser ponerse al frente de las necesidades de la provincia de Buenos Aires en el contexto de reclamar mayores ingresos, que entiendo nos corresponde.
¿Y por qué decimos que tiene que ver la provincia de Buenos Aires con el petróleo? Se ha previsto en esta ley una distribución entre la Nación, entre sus ingresos y sus beneficios, que va a generar dentro del porcentaje del Estado, el 51 por ciento para la Nación y el 49 por ciento para diez provincias.
Ahora bien, el petróleo es un recurso que se genera en estas provincias que son productoras, pero que en el 49 por ciento de esa generación se procesa y se destila en la provincia de Buenos Aires. La destilación y la transformación de combustible -y ni que hablar de la comercialización- se hace en nuestra Provincia. Y creo que en la ciudad de La Plata, para advertir el impacto del tratamiento del petróleo no hay más que mirar lo que aquí se denomina la chimenea o antorcha, o tratar de mirar alguna tarde del verano, y vamos a ver los efectos o impactos medio ambientales que generan el tratamiento del petróleo.
Entonces, creo que esto sería una excelente oportunidad para que en defensa de los intereses de los bonaerenses y de los recursos que de manera creciente necesitamos, podamos tener, más que un simple acompañamiento, un reclamo al gobernador para que se ponga al frente de los intereses de la Provincia, para que nuestras rutas, el estado de nuestros caminos, de nuestros puertos, el del tránsito y el de la destilación de este producto que se genera en otras provincias hermanas, también sea coparticipado, porcentaje que en alguna mesa deberá discutirse e integrarse, y ahí sí tendríamos un gran beneplácito en poder acompañar el proyecto.
Yo quiero decirles que si lo hubiéramos trabajado, seguramente, hubiéramos coincidido porque yo –hoy, también ayer y antes-, estaba de acuerdo con que esta y otras empresas pero, fundamentalmente, esta empresa emblemática, sea del Estado. Por eso cuando Cavallo y Menem propiciaron la privatización, avalada por dirigentes que en la actualidad, por ejemplo, expusieron la defensa del proyecto de Cavallo -que fue el secretario general de la presidencia-, gobernadores, diputados nacionales y senadores, votaban con beneplácito esa privatización que venía a salvar y desarrollar las regiones que aún no lo tenían.
Como en esta oportunidad, tomé parte de esa disidencia; no creía en ese proyecto, y nos opusimos al proceso de privatización, y fuimos disidentes con Menem, porque no creímos en ningún momento en las posibilidades de esa letra, que emanaba de ese genio perverso que fue Domingo Felipe Cavallo.
Así es que ayer, y entonces, estuvimos en contra de esa privatización y hoy, obviamente, estamos de acuerdo en que el Estado sea el que intervenga.
También quisiera decir que me hubiera gustado que por esta ley la empresa se transforme en una sociedad del Estado, y no que siga girando como sociedad anónima. Me hubiera gustado que esa ley designe otras autoridades, puesto que las que hasta el momento están, son aquellas que vieron fiscalizar y controlar esta situación de crisis, y tienen que afrontar una expropiación. Hubiéramos sido advertidos en la confianza de que había funcionarios vigilantes de lo que hoy aparece a la consideración como un hecho consumado de una pésima gestión, donde se han generado enormes beneficios que han sido transferidos, con aval de este mismo Estado, al exterior.
Es del orden del 90 por ciento los beneficios que se han transferido, con balances firmados, con funcionarios en el directorio de esta compañía que debieron salvaguardar los intereses que hoy tenemos que ir en procura de rescatar. Esa hubiera sido una ley que nos hubiera dado a nosotros la posibilidad de estar acompañando.
Y en esta gestión, cuando hoy planteamos el desastre del manejo que ha sido el contralor, que el Estado debe tener sobre nada menos que la empresa más grande, más importante que tiene nuestra Nación, debiera merecer que revisemos la conducta de aquellos que no advirtieron, no fiscalizaron, no controlaron, no defendieron y no denunciaron lo que estaba pasando allí, en la empresa.
Es decir que aquí, al no acompañar este proyecto, no es que estamos diciendo que no acompañamos que sea del Estado. Yo creo que con el 25 por ciento gratuito que todavía tiene alguien como el señor Eskenazi, todos estamos sintiendo que hay un “leading case”, al integrarse a una empresa sin aporte alguno y ser beneficiario exclusivamente de las mayores erogaciones que este emprendimiento tiene. Eso también debiera formar parte de lo que el Estado debiera procurar recuperar para distribuir, para explotar, en el conjunto del resto de las acciones que va a manejar el Estado.
Esto es decir que nosotros no tenemos objeción a que la empresa sea del Estado, pero sentimos que estamos a mitad de camino y que es necesario poner el acento sobre estos cuatro o cinco aspectos que me parecen vitales. Desde los inmediatos, sobre los cuales todavía no hay atisbo de que nosotros, en defensa de los intereses de la necesidad de los bonaerenses, planteáramos. Repaso la cifra, porque aquí es donde se destila, aquí es por donde se transita, y aquí es por donde se exporta nada menos que el 49 por ciento del total.
Cuéntenle a Ensenada, Berisso y La Plata lo que significa el impacto al medio ambiente y la colaboración en este proceso, porque el petróleo sólo debajo de la tierra, sin el proceso que le da la provincia de Buenos Aires, indudablemente, no podría tener la significación que realmente tiene.
Nosotros tenemos recursos, como la soja, que coparticipamos. Nuestra tierra nos posibilita, en grado sumo, junto con otras, pero la más importante es nuestra Provincia, y los coparticipamos con el resto de los habitantes de nuestro país, y me parece muy bien, pero que no tengamos aquí la posibilidad de transmitirle a nuestro gobernador y a nuestros legisladores nacionales que tenemos un espacio para coparticipar, no me parece que pudiera fácilmente llevarnos a hacer una adhesión, como se expresa, lisa y llana, a una ley en la que, insisto, hoy como ayer, entendemos que esta empresa, que debe ser del Estado, debe ser manejada de otra manera, por lo que nuestra posición hubiese constituido con este agregado un votación por unanimidad. 
Estas son las razones por las cuales, creyendo, sosteniendo y defendiendo que el Estado debe tener el control de esta empresa, no vamos a estar acompañando este proyecto, que lisa y llanamente adhiere a un proyecto que carece de estos elementos que entendemos significativos (Aplausos).